Premamá entre girasoles

Prepapás entre girasoles

 

Hoy os traigo una sesión de premamá entre girasoles. Un campo de girasoles. Una pareja que se ama mucho, tanto que han decidido emprender un camino de no retorno hacia una nueva vida que les cambiará por completo todos los esquemas previamente organizados, y un fotógrafo que sabe mirar más allá de lo visible con los ojos.

Estos tres ingredientes se unieron una tarde de domingo para crear las más hermosas imágenes de amor jamás vistas por el ser humano.

No son las únicas, por supuesto, pero si las más hermosas. Una pareja que se ama y traerá al mundo la prueba física de su amor. No hay mayor belleza que la vida, la vida pura causada por efecto y gracia del amor.

No hay mayor placer que poder fotografiar el amor. Y éste se manifiesta de muchos modos, el más evidente, este.

Lo ideal para una sesión de premamá es que la embarazada esté en un estado evidente de embarazo, yo, como tengo cierta experiencia de partos adelantados a los ocho meses, nunca dejo pasar tanto tiempo para hacer esa sesión, por lo que al séptimo mes suelo citar a la pareja para no dejar pasar esta oportunidad y que la sesión se convierta en una sesión de bebé.

Os dejo con Tere y Manu y su sesión de prepapás.