El viaje.

La creatividad, ese don tan preciado para los que nos dedicamos al mundo audiovisual, es un bien difícil de encontrar si no hay un estímulo que haga saltar la chispa.

La visita, por motivos laborales, pero también turísticos, de nuestros amigos y compañeros de Fotónica, nos puso a dar vueltas a ideas vagas y difusas que finalmente se plasmaron en este vídeo que ahora te enseñamos.

Para nosotros no solo se trata de afinar nuestros sentidos y poder ver más allá de lo evidente, se trata también de un buen entrenamiento para la temporada, ya que como fotógrafos de bodas en Córdoba y Bilbao, nos va genial esta práctica, tanto en la captura, la edición y por supuesto, lo más importante, la capacidad para unir esto con un concepto salido de una tormenta de ideas, asociaciones varias y esas musas que siempre nos encuentran cuando estamos trabajando.

Sin duda, la visita de nuestros compañeros nos vino muy bien para activar nuestros aletargados sentidos después de las largas fiestas navideñas.

Por este motivo, estamos muy agradecidos por su visita a Mónica & Dani, que además propició, como no podía ser de otro modo, intensos debates sobre nuestro querido mundo de la imagen, un montón de ideas nuevas para poner en práctica durante esta larga temporada de cambios y muchas risas acompañando a momentos irremplazables con un equipo humano con el que, sin lugar a dudas, estamos encantados de poder colaborar.

Os dejamos con este vídeo que se titula El Viaje y que no solo representa un viaje físico, sino también sensorial.

El viaje de la vida.

 

Texto traducido al español:

La vida es un viaje.

Caminamos a través de la vida descubriendo lugares, placeres, comidas, cosas, dolor, amor.

Conociendo personas, dejando atrás personas, perdiendo personas, amando personas.

Todo el tiempo que empleamos en ello, no es un tiempo perdido, es tiempo de aprendizaje.

El viaje nos hace ser como somos. No conocemos nada para lo que no estemos preparados.

Fluimos como el agua.

Creemos que somos dueños de nuestras vidas pero en realidad pertenecemos a ellas.

Por ello, fluimos como un río. El río de la vida.

Un día comprendemos que el destino no es lo más importante, descubrimos que el camino, el viaje, es lo que realmente importa.

Al final, la vida es un viaje.