Bodas destino

Para un fotógrafo de bodas en Córdoba, que lo llamen de un lugar alejado para hacer una boda, ya sea su propio país u otro, es todo un halago.

Esto es lo que se llama habitualmente bodas destino.

Sin duda es la señal de que su trabajo gusta y trasciende las fronteras puramente locales.

Pero aunque un fotógrafo tenga absolutamente controlados todos los detalles de realizar una boda fuera de su ámbito territorial habitual, es normal que las parejas que piensan contratarlo tengan todas las dudas y reservas del mundo hacia esto. Y como sé a ciencia cierta que es verdad, ahora paso a explicar básicamente como suelen hacerse estas bodas.

Para empezar, como es lógico, más si el destino es alejado, no puedes hacer la típica reunión con los novios antes del día. Para esto y por suerte, existe hoy día el maravilloso mundo de internet, en el cual puedes hacer video conferencias y enviar cientos de correos. Además de esto, aplicaciones de mensajería para móvil, son realmente útiles para mantener el contacto en todo momento. Después de muchos correos, mensajes y alguna que otra video conferencia, llega un momento en que prácticamente os conocéis de toda la vida.

Otra cosa que preocupa mucho a las parejas suele ser la posibilidad de que su fotógrafo no llegue a tiempo por problemas con el transporte o mil historias más. Ante esto, lo primero que deben saber es que, al menos yo, no voy a emprender el viaje el día de antes de la boda. Siempre es mejor cobrar un poco más por la estancia y llegar con dos o tres días de antelación, además, esto tiene un doble propósito, por un lado logístico y por el otro fotográfico puramente hablando.

Estar con suficiente antelación sirve para que puedas habituarte al lugar, visitar los escenarios donde se llevará a cabo la gran boda y de paso fotografiar el lugar para, entre otras cosas, dejar a la pareja un recuerdo, no solo de su boda propiamente dicha, sino también de su ciudad o pueblo visto por los ojos de su fotógrafo de bodas, algo que sin duda muchos clientes agradecen. Además de hacer unas bonitas fotos previas al gran día, de los novios e incluso de las horas previas.

Y ahora viene otro problema, el idioma. Este puede ser el mayor de los inconvenientes, en mi caso, solo hablo ingles, por lo que de contratarme para una boda en algún lugar donde no se hable este idioma,sería imprescindible un traductor. Pero por otro lado es poco frecuente, tengo amigos de Nepal, Kenia, India e incluso Bangladesh y todos hablan inglés, al menos para entendernos.

Otra cuestión muy importante es el tema económico, evidentemente no es algo barato contratar una persona que tendrá que desplazarse a otra región o país para cubrir el día más importante de tu vida, pero es cierto que el dinero debería ser el menor de los problemas cuando se trata de plasmar algo tan importante en imágenes duraderas y bellas.

En mi caso  particular, al precio normal de una boda, y que podéis ver aquí, habría que añadir el transporte, alojamiento y manutención, aunque también es cierto que no me importa reservar yo mismo el viaje, o que me lo den todo hecho, así como tampoco me importa, e incluso me viene bien, alojarme con la familia para así imbuirme más de todos los preparativos y empezar a hacer fotos desde que llegue.

Más dudas que pudieran surgir a los posibles clientes son las de la entrega del álbum y las fotos. Aquí nuevamente nos viene a ayudar el mundo virtual, ya que hay una gran variedad de opciones para compartir imágenes, enviar archivos de gran tamaño o para poder seleccionar cuales serán las imágenes que integren el libro de tu boda.

En cuanto a la entrega, en un mundo tan global como el que vivimos, esto es el menor de los problemas, ya que cualquier empresa de mensajería llega a todo el mundo.

Como veis, todo está controlado y no es nada descabellado contratar a un fotógrafo de bodas de otro lugar si piensas que su trabajo va en consonancia con tus gustos y deseos.

Espero haber ayudado en algo a muchas parejas que tienen este tipo de dudas.

¡Vivid!